Entrénate más y mejor

Panel de Expertos nº 3: Área Psicosocial y Procesos Cognitivos

Se ha constatado que la práctica de actividad física favorece el mantenimiento de las funciones cognitivas en edades avanzadas y reduce la aparición de episodios patológicos, al beneficiar la protección ante enfermedades mentales y/o neurológicas mediante influencia sobre la plasticidad sináptica axónica. La práctica con regularidad se ha asociado con el incremento del volumen cerebral y su repercusión en funciones cognitivas mermadas en la vejez. Incidiendo en la mejora de la memoria y de otros factores cognitivos, que repercuten en un menor deterioro cognitivo y en un mejor rendimiento. De hecho, las personas activas manifiestan procesos cognitivos más rápidos y eficientes, que se asocian a una mejor circulación cerebral, como consecuencia de una mayor capacidad de consumo de oxígeno y una mejora en los procesos metabólicos que repercuten en el sistema cerebrovascular.

En edades muy avanzadas se ve comprometido el rendimiento en numerosas tareas que requieren de variedad de procesos perceptivos y cognitivos, disminuyendo la velocidad de procesamiento y comprometiéndose el tiempo de reacción, que se considera un indicador del rendimiento del sistema nervioso (SN) y que se ve seriamente afectado en mayores. Lo que provoca una peor capacidad motriz y mayor dificultad para afrontar tareas básicas de la vida diaria, con mayor exposición a riesgos para la salud. De ahí, que numerosos estudios analicen la importancia del mantenimiento y/o desarrollo de la capacidad de fuerza para paliar el déficit asociado al proceso de envejecimiento y/o a la falta de actividad. Tanto en la estructura muscular como en su funcionalidad, provocando implicaciones neuromusculares que reporten la asociación necesaria entre los factores físicos y cognitivos para elevar el rendimiento de cada persona.

Por tanto, adquiere especial relevancia el estudio de los efectos que tienen los distintos programas de entrenamiento, la gestión de la carga física, mental y afectivo-social, la organización de las actividades, contenidos a trabajar y otras variables que ayuden a prescribir con la mayor precisión posible las dosis adecuadas de ejercicio físico. Provocando que sea eficaz como elemento de protección y promoción de la salud y la calidad de vida. Siendo necesario entrenar más y mejor para que su efecto y repercusión sea valiosa.

  

JUAN PÁRRAGA MONTILLA (UJA)

  • Licenciado y Doctor en Educación Física.
  • Profesor Titular en la Universidad de Jaén en el área de Educación Física y Deportiva.
  • Director del Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal.
  • Profesor del Máster de Gerontología: longevidad, salud y calidad.
  • Profesor en la Universidad de Mayores de la Universidad de Jaén.
  • Profesor de las Jornadas de Deporte Senyor de la Diputación de Jaén.
  • Autor de artículos de investigación, libros y diferentes publicaciones relacionadas con la actividad física y entrenamiento deportivo aplicado a distintas poblaciones.